Comunicado de prensa de Fernando G.R. tras su liberación.
31.12.05 - España.
Ante los hechos sucedidos desde mi detención, quisiera
denunciar
públicamente las siguientes cuestiones:
1. LA DETENCIÓN: Es falso que en la noche del 13 de
Septiembre de 2005
miembros de la Brigada de Información de la Policía
Nacional me detuvieran
mientras colocaba un artefacto explosivo en la sede del PSOE
de Infiesto.
La detención se produjo cuando me encuentro en el interior
de mi coche,
estando éste aparcado con el motor apagado en la cuneta,
a más de 200
metros de la mencionada sede y lejos de cualquier vivienda o
edificio. De
hecho, la Policía manejaba en los primeros interrogatorios
varias
hipótesis respecto al lugar adonde me dirigía.
2. CRIMINALIZACIÓN POR PARTE DE LA DELEGACIÓN
DE GOBIERNO Y LA POLICÍA:
Desde el momento de la detención comienza una campaña
de criminalización
orquestada por el PSOE y por su Delegado de Gobierno, Antonio
Trevín,
contra todos los movimientos alternativos de la izquierda asturiana
y en
particular contra los relacionados con el independentismo asturiano.
Utilizaron una persona como punta de lanza para atacar a las
organizaciones político-sociales y sindicales en las
que milité, así como
a la ideología que públicamente defendemos. El
objeto de esta
criminalización no es otro que tratar de amedrentar a
todos aquellos que
no comulgan con el modelo político y económico
que se nos impone, y que no
se someten al pensamiento único existente. De paso, con
mi detención
trataron de lavar la cara a las mismas fuerzas de seguridad
del Estado que
no fueron capaces de percatarse de que sus chivatos y esbirros
traficaban
en Asturias con la dinamita que acabó sembrando muerte
y destrucción en
Madrid el 11-M. Así, de un solo golpe resolvían
un buen número de hechos
sucedidos en Asturias para los que no había culpable
y que evidenciaban la
ineficacia policial. Interesadamente, durante mi estancia en
comisaría
bajo incomunicación y con secreto de sumario, tanto la
Delegación de
Gobierno como la Policía filtran una serie de informaciones
que pretenden
criminalizarme y condenarme ante la opinión pública,
presentándome como el
autor de todos los atentados ocurridos en Asturias en los últimos
años.
Asimismo, las diligencias enviadas por la Policía a la
Audiencia Nacional
y respecto a las cuales el juez me interroga, tienen manifiestamente
por
objeto imputarme un delito de pertenencia a banda armada-ETA,
cuestión que
tanto el fiscal como el juez desestiman totalmente desde el
principio. Por
otra parte, la imputación de un supuesto delito de terrorismo
está
fundamentada en meros indicios, ya que el informe policial no
aporta
prueba alguna -como tuvo que reconocer el propio juez- que me
vincule con
la comisión de los 18 atentados de los que supuestamente
se me acusa. En
relación con todas las filtraciones policiales usadas
para apoyar su
montaje político-judicial respecto a mi hipotética
vinculación con grupos
armados, quisiera puntualizar que:
No tengo vinculación con ninguna organización
armada.
A lo largo de mi trayectoria política y debido a mi ideología
internacionalista, mantuve numerosos contactos con gran cantidad
de
organizaciones políticas, sociales y sindicales de todo
el mundo, todas
ellas legales, entre las que sí se encontraban organizaciones
de la
izquierda abertzale.
Mis contactos por carta con presos, bien de ETA o no, se deben
a
motivaciones de amistad personal, estando esta relación
epistolar
totalmente controlada por Instituciones Penitenciarias, administración
que puede probar que jamás visité ningún
preso de ETA.
3. CRIMINALIZACIÓN POR PARTE DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN:
Varios medios
de comunicación asturianos, haciéndose eco simplemente
de los informes de
Delegación de Gobierno, comenzaron su propia campaña
paralela de
criminalización, vulnerando principios básicos
de la ética periodística,
entre ellos respetar la presunción de inocencia de un
detenido, al
acusarme directamente de ser el autor de los atentados y llarmarme
terrorista; al publicar el nombre completo, con mi fotografía;
al inventar
declaraciones de familiares; al falsear datos acerca de mi situación
penitenciaria (como por ejemplo afirmar que estaba compartiendo
celda con
dos presos en Navalcarnero, cuando en realidad me encontraba
en una celda
individual).
4. SITUACIÓN CARCELARIA: Quisiera denunciar además
las condiciones
extremas que me tocó vivir en estos 102 días de
prisión. Fui discriminado
con respecto a otros presos de mi condición, por lo que
me aislan y me
imponen numerosas sanciones. En menos de cuatro meses me hicieron
recorrer
cuatro cárceles, nueve celdas, sufro varias conducciones
y condiciones
inhumanas, la intervención de todas las comunicaciones,
la imposibilidad
de acceder a estudios, un aislamiento total sin contacto con
otros
presos..., condiciones que jamás sufrirá el compañero
de organización de
Antonio Trevín, Rafael Vera, quien estando en el mismo
módulo de
aislamiento de la cárcel de Segovia, disfrutaba él
solo de un corredor
destinado a albergar a ocho presos, de un patio exclusivamente
para él y
de una sala a modo de despacho, todo lo cual deja en evidencia
que las
leyes no son iguales para todos.
5. FIANZA: Mi puesta en libertad bajo fianza de 10.000€
después de tres
meses y medio de detención viene a indicar que el montaje
político-policial se derrumba poco a poco, y que el propio
juez va dándose
cuenta de que no soy el superterrorista que el Sr. Trevín
le quiso vender
y al que sus condecoradas fuerzas de seguridad creyeron detener
"con gran
profesionalidad, preparación, sangre fría y riesgo
para sus vidas".
6. AGRADECIMIENTOS: Por último, quiero mostrar mi agradecimiento
a todas
las personas, colectivos y organizaciones que desde el principio
se
solidarizaron conmigo y me hicieron sentir todo su apoyo y cariño,
llegando a sufrir por ello la represión de Delegación
en forma de multas,
pero que así todo reunieron la suma de la fianza en menos
de 24 horas.
Mi libertad no la compraron 10.000€, sino que la conquistasteis
vosotros y
vosotras con vuestra lucha. Jamás olvidaré vuestra
solidaridad.
FERNANDO G. R., a 29 de Diciembre de 2005.
Fuente: www.alasbarricadas.org
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