Coordinación Anticarcelaria del Rio de la Plata
inicio contactos
presos

Escrito de Joaquín Garcés Villacampa, uno de lxs compañerxs anrquistas secuestradxs en Karcelona. - España.

Insisten en valorar nuestra altísima peligrosidad, aunque sea potencial, incidiendo en cosas como las "conspiraciones" contra ese conseller, o contra Luis del Olmo, que ya Grande-Marlaska retirase en sept-05 de la acusación.

En fin compa, todo sigue plagado de deformaciones y exageraciones, cuando no de claras invenciones, pero está claro que de lo que se trata es de ir más allá aún de lo que leí en un texto de "Ed. Conspiración": se sabe que no somos tan peligros@s, pero si no nosotrxs, nunca se sabe si otrxs podrían serlo, y "por si acaso", mejor expandir un poco de miedo ejemplarizando.

Esta es la realidad de mierda que cotidianamente crean y recrean. Pero te voy a dar un poco la brasa porque este proceder no es tan casual ni tan arbitrario como a primera vista pudiera parecer y obedece a una lógica de lo más maquiavélica que pienso que es preciso comprender si se quiere entender el sentido de algunas cosas.

Como el proceso es un tanto complejo, te voy a copiar primero unas declaraciones de un Alto Mangante de la administración norteamericana al periodista de TV, Ron Suskind, que pienso que definen a la perfección en qué mundo vivimos y por qué cauces nos desborda,
y partiendo de ello, ya es más fácil comprender a qué lógica obedece el funcionamiento del aparato represor, de qué recursos dispone ahora y cual es la forma real como yo pienso que podemos seguir oponiéndonos a esta cara evolucionada del fascismo que estamos padeciendo. Decía ese tipejo, con el cinismo propio de quien piensa haber vencido ya definitivamente refiriéndose a lxs opositorxs en general y a lxs izquierdosxs en particular:
"Usted pertenece a la comunidad que se basa en la realidad, esto es, todos aquellos que creen que las soluciones surgen de un estudio minucioso de la realidad apreciable. Pero el mundo ya no funciona así. Ahora somos un imperio y cuando atuamos, creamos nuestra propia realidad. Y mientras vosotros estudiais la realidad, tan minuciosamente como querais, nosotros volvemos a actuar, creando nuevas realidades que podéis seguir estudiando. Y es así como saldrían las cosas. Somos los actores de la historia... y todos vosotros, solo servís para estudiar lo que nosotros hacemos".

Supongo que a este fascista "sin complejos" le llamarían la atención desde las altas esferas del Fascio Imperial-comunidad de grandes propietarios por su incontinencia verbal, pero por si alguien aún lo dudaba, lo que pone de manifiesto es como actúa el Fascio-capital, pues ambas cosas son las dos caras de una misma moneda, cuando su concepción desarrollista del progreso, aplicada a la economía, ha llevado a la clase dominante no sólo al mayor grado de acumulación capitalista conocido en la historia, sino que, habiéndose producido en este incremento de grado un sobresalto cualitativo, lo que se ha acumulado en propiedad por los grandes mangantes ya es incluso la capacidad técnica de crear y recrear la realidad, y dentro de ella, tanto la capacidad subjetiva de percepción de lxs explotadxs y sus posibilidades de confrontación real, como las mismas pasiones amor-odio que desde la abundancia productiva del sistema, ahora son mercantilizadas tratándolas como una materia prima más de las que se transforman y comercian dentro del actual modo de producción y de dominación. Más esencialmente fascista que nunca cuando de lo que ahora estamos hablando, es de que el totalitarismo trata como una propiedad cosificada incluso el pensamiento, último reducto este al que al menos no consiguieron llegar los fascismos históricos.

La realidad que se crea y se recrea es la subordinada a una economñia en constante expansión que por la propia comprensión conceptual del Progreso- desarrollo de los dominadores, está condicionada tanto a un crecimiento ininterrumpido, como a su propia contradicción inherente de que este desarrollo consume y acaba por destruir la Naturaleza. Tanto en un sentido físico-biológico, como en el delos mismos mercados que también son parte de la Naturaleza y que con la expansión del ámbito capitalista debida a la constante realización del plusvalor producido, se vuelven cada vez más injustos y violentos contra el mismo interior imperial del que nos habla el facha de turno.

Esta realidad por fuera ha de ser causa de vida alienada y de insatisfacción para quienes la sufrimos. Y esta insatisfacción, frente a la vida alienada, por fuerza ha de ser expresada a través de las pasiones amor-odio y del deseo. Pero sucede que los propietarios ahora también son dueños de estas pasiones y de este deseo desde el cientifismo y desde una producción que, como decía Guy Debord, "desde la abundancia permite tratar la insatisfacción como una materia prima".

Aunque aparentemente pueda parecer lo contrario, la insatisfacción es tratada con arreglo a la concepción hobbesiana del miedo como herramienta de "gubernamentalidad"*, si bien el miedo ahora puede ser administrado de una forma mucho más compleja que la estrictamente represiva. Que se reserva para los casos en que las posiciones trascienden del marco de lo recuperable.
Se crea, por tanto, un miedo igual de supersticioso que el temor a dios, consistenten en la amenaza de verse privadx de la mercancía (entendida esta en su más extenso sentido material e inmaterial), si se cuestionan tanto la concepción de Progreso-desarrollo que el dominio quiere "para sí"**, como los roles compuestos. Este miedo se entrelaza directamente con el pseudo- placer y de acuerdo con los más elementales principios de la logística, que dicen que cuando se combate en posición de fuerza, siempre se ha de
dejar una escapatoria, habitualmente falsa, para evitar resistencias desesperadas; el dominio posfascista crea, asimismo, las falsas escapatorias de las posibilidades de escapar de las mismas y transforma las genuinas pasiones y el deseo sublimándolos en el consumo de mercancías. Pueden ser tanto el consumismo más burdo que se da desde una beata aceptación de lo existente, como la misma falsa estabilidad para poder seguir consumiendo bienes producidos que aporta el no cuestionar lo establecido, o incluso la
posibilidad de discrepar, si esto es algo que se hace dentro de los márgenes de lo permitido. Los paraísos artificiales conciliables con los intereses del fascismo-progreso pueden ser muy variados, pero a cual más cutre.

Puede suceder que en este contexto se presenten luchas y oposiciones que no siendo recuperables y liberando una fuerza opositora real, si cuestionen radicalmente tanto la estabilidad del existente, como ese viejo errar histórico del que ya se percibió Walter Benjamin en "Tesis de filosofía de la historia" cuando decía: "No en último término consiste la fortuna de este [del fascismo], en que sus enemigos salen a su encuentro, en nombre
del progreso, como al de una norma histórica".

Es en estos casos cuando interviene el aparato represivo policiaco-militar, judicial y carcelario, preparado siempre para actuar desde una realidad en la que "la norma es el estado de excepción", sobre el que intervenir tanto para tratar de contrarrestar toda praxis irrecuperable, como para tratar también el miedo que esto causa como otra materia prima.
Este miedo causado, por una parte, desmoviliza y paraliza empujando a las oposiciones, existentes o virtuales, hacia las falsas escapatorias de las vías de sublimación que refuerzan al sistema, tanto a nivel productivo, como en el plano de la estabilidad interna. Por otra parte, este miedo causado posibilita que en lo social se produzca un "doblepensar" que lleve a permanecer acríticx ante montajes policiales, militares y judiciales que sin este elemento serían dificilmente creíbles. O en otras palabras, el éxito económico derivado de una errónea interpretación del progreso, permite al fascismo crear una realidad interesada -también en la opinión, el discurso público y la praxis represiva- que, en definitiva, lo que persigue es que nada ni nadie ponga en tela de juicio esa misma concepción de Progreso-
desarrollo sobre la que se sustenta para seguir dominando, como sucesor que es de todos los dominadores habidos a lo largo de la historia. Y aún lo pueden llamar democracia.

Ante esto, compa, me parece que nuestra respuesta ha de estar clara:
con ello solo vienen a deirnos que tanto nuestra teoría como nuestra praxis son correctas y que de lo que se trata es de actuar contra esa realidad que crean y recrean a conveniencia en su sustrato material y con medios no alienados, Que son los únicos que pueden permitirnos construir una realidad no alienada. Apasionadamente.

-Aclaraciones:

"Gubernamentalidad". Este concepto, en el sentido de modelación
subjetiva que le da Michael Foucault, no es sinónimo de gubernabilidad.

"Para sí", en sentido dialéctico.

Escrito Por Joaquín Garcés Villacampa y digitalizado por Cruz Negra
Anarquista de Málaga.


fuente: Palabras de guerra

 

 


inicio | noticias | pres@s | textos | enlaces | coordinación | contactos